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7 señales de que las hojas de cálculo se te quedaron pequeñas para el inventario

Publicado el · 5 min de lectura

Una hoja de cálculo es un muy buen punto de partida para llevar el inventario. El problema es que rara vez te avisa cuando se ha convertido en un lastre. Si varias de estas situaciones te resultan familiares, ha llegado el momento.

1. Más de una persona la actualiza

En el momento en que dos personas modifican el stock, obtienes versiones contradictorias y sobrescrituras silenciosas.

2. Llevas el stock en más de un sitio

Una pestaña distinta por ubicación se convierte en un laberinto, y los totales nunca terminan de cuadrar.

3. Una rotura de stock ya te ha salido cara

Si quedarte sin stock (o pedir muchísimo de más) te ha costado una venta o liquidez, tus recuentos no son lo bastante fiables.

4. No hay historial

Cuando una cifra parece errónea, no puedes ver quién cambió qué, cuándo ni por qué.

5. Contar significa teclear

Sin escaneo, los recuentos son lentos y propensos a errores, y acaban por dejar de hacerse.

6. La conciliación es un trance temido

Si hacer coincidir los registros con la realidad te lleva un día entero, lo estás haciendo por la vía más difícil.

7. Ojalá pudieras simplemente preguntar

«¿Qué está bajo esta semana?» debería ser una pregunta que haces, no una fórmula que mantienes.


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