Códigos de barras o códigos QR para el inventario: cuál va en tu almacén
«Deberíamos ponerle código de barras a todo» es un objetivo común y vago. Los códigos de barras, en el sentido cotidiano, en realidad abarcan tres cosas diferentes que resuelven tres problemas diferentes: el UPC o EAN del fabricante, tu propio SKU interno, y el código QR. Saber cuál elegir ahorra mucha impresión de etiquetas desperdiciada.
UPC y EAN: el código que ya está en el producto
Si compras y revendes productos terminados, la mayor parte de tu stock ya lleva un código de barras, el UPC (América del Norte) o el EAN (la mayor parte del resto del mundo) impreso en el empaque. No tienes que crear nada: almacena ese número en el artículo y un escaneo salta directamente a él. Lo único que hay que hacer bien es la validación. El UPC y el EAN incluyen un dígito de control, un último dígito calculado a partir de los otros, para que una sola lectura errónea se detecte al instante en lugar de traer silenciosamente el artículo equivocado. Un buen sistema valida ese dígito de control por ti.
Code 128: tu propio SKU para todo lo demás
Mucho stock no tiene ningún código de barras: componentes, materiales a granel, productos reacondicionados,
suministros internos. Para esos, generas el tuyo. El Code 128 es el caballo de batalla aquí: codifica
letras y números, así que un código como
SHELF-A-0042 se convierte en una etiqueta nítida y escaneable que imprimes y pegas.
Mismo escáner, mismo flujo de trabajo, sin necesidad de código de barras del fabricante.
Códigos QR: un enlace, no solo un identificador
Un código de barras 1D es solo un identificador: dice «este es el artículo 4938» y algo tiene que buscarlo. Un código QR puede llevar un enlace entero, así que escanearlo con la cámara de cualquier teléfono abre directamente la página del artículo, sin hardware especial ni aplicación. Eso hace al QR perfecto para las etiquetas de estante y los espacios compartidos donde cualquiera podría necesitar verificar o actualizar el stock.
La conclusión
Usa el UPC/EAN que ya está ahí para los productos de venta al público, imprime un Code 128 como SKU para todo lo demás, y apóyate en el QR allí donde un enlace apto para el teléfono supera a un escáner. No tienes que elegir una sola religión. El punto importante es que escanear, por cualquiera de estos medios, es más rápido y mucho más preciso que hacer desplazamiento por una lista o teclear un nombre.