El verdadero coste de una rotura de stock (y cómo calcular el tuyo)
Es tentador valorar una rotura de stock solo como la venta perdida. La factura real es más alta, y una vez que la ves, invertir en recuentos exactos se convierte en una decisión fácil.
Los costes que ves
- El margen perdido en la venta que no pudiste atender.
- Los costes de urgencia por un envío exprés o por pagar más a un proveedor de respaldo.
- La mano de obra parada cuando una obra o una línea de producción espera una pieza que falta.
Los costes que no ves
- Los clientes perdidos. Algunos no volverán, y su valor de por vida se va con ellos.
- La sustitución. Un cliente que compra la alternativa más barata quizá no vuelva nunca al producto original.
- La reputación. «Nunca lo tienen en stock» es difícil de borrar.
Una fórmula al dorso de un sobre
Para un artículo agotado: (unidades que habrías vendido × margen por unidad) + costes de urgencia/mano de obra + (clientes perdidos × su valor de por vida medio). Aplícala a una sola rotura reciente y el resultado suele dar que pensar.
Cómo evitar la mayoría
La mayoría de las roturas vienen de recuentos inexactos y de reabastecimientos que llegan demasiado tarde. Un stock exacto y escaneable, junto con puntos de reabastecimiento y alertas de stock bajo, elimina las que son evitables, y el seguimiento de pedidos mantiene la reposición dentro de los plazos.