Reducir la merma: una guía práctica para pymes
La «merma» es la diferencia entre el stock que deberías tener y lo que realmente hay en el estante. Procede del robo, sí, pero más a menudo de errores de buena fe. La buena noticia: la mayor parte es evitable sin blindarlo todo.
Primero, mídela
No se puede reducir lo que no se mide. Toma una instantánea, cuenta, y registra la diferencia como tasa de merma (valor perdido ÷ valor vendido). Ahora tienes una referencia.
Encuentra las causas reales
Antes de dar por hecho el robo, descarta los sospechosos habituales, que son mucho más frecuentes:
- Errores de recepción: entregas mal contadas a la llegada.
- Uso no registrado: stock usado o vendido sin quedar consignado.
- Daños y deterioro no dados de baja.
- Errores de preparación y de recuento por la introducción manual.
Corrige el proceso, no solo el síntoma
- Cuenta las entregas frente al pedido en la recepción, y vincúlalo al seguimiento de pedidos.
- Haz que registrar el uso sea un escaneo QR de un segundo para que ocurra de verdad.
- Registra los daños como un ajuste deliberado, con un motivo.
- Conserva un historial de cambios para que una cifra errónea pueda rastrearse hasta el quién/qué/cuándo.
Cuenta con la frecuencia suficiente para detectarla pronto
Los recuentos cíclicos periódicos detectan la merma mientras el rastro está fresco. Una discrepancia encontrada esta semana tiene solución; una encontrada a fin de año es un misterio.