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Reducir la merma: una guía práctica para pymes

Publicado el · 7 min de lectura

La «merma» es la diferencia entre el stock que deberías tener y lo que realmente hay en el estante. Procede del robo, sí, pero más a menudo de errores de buena fe. La buena noticia: la mayor parte es evitable sin blindarlo todo.

Primero, mídela

No se puede reducir lo que no se mide. Toma una instantánea, cuenta, y registra la diferencia como tasa de merma (valor perdido ÷ valor vendido). Ahora tienes una referencia.

Encuentra las causas reales

Antes de dar por hecho el robo, descarta los sospechosos habituales, que son mucho más frecuentes:

  • Errores de recepción: entregas mal contadas a la llegada.
  • Uso no registrado: stock usado o vendido sin quedar consignado.
  • Daños y deterioro no dados de baja.
  • Errores de preparación y de recuento por la introducción manual.

Corrige el proceso, no solo el síntoma

  • Cuenta las entregas frente al pedido en la recepción, y vincúlalo al seguimiento de pedidos.
  • Haz que registrar el uso sea un escaneo QR de un segundo para que ocurra de verdad.
  • Registra los daños como un ajuste deliberado, con un motivo.
  • Conserva un historial de cambios para que una cifra errónea pueda rastrearse hasta el quién/qué/cuándo.

Cuenta con la frecuencia suficiente para detectarla pronto

Los recuentos cíclicos periódicos detectan la merma mientras el rastro está fresco. Una discrepancia encontrada esta semana tiene solución; una encontrada a fin de año es un misterio.


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